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Bunge, pensador centenario

No existe ideal que no esté encendido por una gran pasión. La razón, o mejor dicho el razonamiento que aduce argumentos en pro y en contra para justificar la elección de cada uno de ellos frente a los demás, y sobre todo frente a sí mismo, llega después. Norberto Bobbio Para Borges, Unamuno era un loco porque pretendía la inmortalidad. Según el autor de Ficciones , aspirar a ser eterno resultaba inadmisible. Uno de los problemas con ese tiempo inagotable sería que, en algún momento, llegaría el hartazgo. Así, aun cuando nos dedicáramos a las actividades que, en nuestro criterio, producen deleite, podríamos toparnos con el aburrimiento. Que la existencia tenga límites, por lo tanto, se puede concebir como una condición indispensable para su disfrute. El goce tiene que ver aquí con la novedad, cualquiera de las sorpresas o descubrimientos con los cuales somos enriquecidos. En este sentido, una vida larga, no eterna, puede calificarse de provechosa cuando ha estado marcada...

Hablar sin pensar ni conocer

Nunca es importuno pensar y actuar con inteligencia, y no hay por qué dejar el histérico nombre de Deber o de Autosacrificio a lo que es simplemente un arte feliz y un compromiso racional. George Santayana Tal como le sucede al criticar el relativismo cultural, Slavoj Žižek acierta cuando observa la democracia, sosteniendo que ésta es un “reino de los sofistas”. Basados en que cualquiera tiene derecho a opinar, encontramos personas convencidas del significativo valor de sus impresiones en diferentes campos. Peor aún, desde su perspectiva, no habría ningún área del conocimiento en que les fuese imposible hablar y manifestarse sobre los temas de importancia. No se aprecia la virtud de guardar silencio ante lo desconocido; puede más el impulso que los lleva a ilustrar al semejante sin retraso ni vacilación, aunque sus prédicas resulten contraproducentes. Para ellos, las reflexiones pausadas, detenidas, complejas no son sino una pérdida de tiempo. Lo que juzgan imperativo...

Animales culturales

Los hombres son básicamente complicados. Cuán buenos son depende de si ciertas concepciones y maneras de pensar han conseguido prevalecer; una prevalencia que es, en cualquier caso, precaria. Thomas Nagel ¿Qué es el hombre? Sin lugar a dudas, se trata de una inquietud que nos acompaña desde tiempos antiguos. En efecto, desde Platón, con su propuesta de “bídepo implume”, que, recurriendo a una gallina desplumada, fuera ridiculizada por Diógenes, hasta, actualmente, por los avances neurocientíficos, Dick Swaab, quien nos reduce al cerebro, la pregunta sigue siendo provocadora. Así, el catálogo de respuestas que se han aventurado al respecto es tan generoso cuanto variado. Por citar otro caso, pienso en Steven Pinker, puesto que, al reflexionar sobre la naturaleza humana, él destaca nuestra condición de moralistas. Conforme a su perspectiva, esta sería una de las características que resultarían significativas para distanciarnos del resto. Porque, aunque haya algunos aspect...

Sobre la crítica de comprar candidatos

Tan pronto como el servicio público deja de ser el principal asunto de los ciudadanos y estos prefieren servir con su bolsillo a hacerlo con su persona, el Estado se halla próximo a su ruina. Jean-Jacques Rousseau Conforme a lo expuesto por John Stuart Mill, mientras no provoquemos ningún daño, nuestra libertad se puede ejercer sin limitaciones. El fundamento de cualquier restricción se relacionaría, pues, con efectos negativos que nos tendrían como responsables. Solamente cuando se presentara un escenario como éste, una sociedad, por medio de sus autoridades, podría imponerse a la voluntad individual. Siguiendo esta línea, si no causáramos mal alguno, las acciones u omisiones que lleváramos a cabo deberían aceptarse como inadecuadas para ser restringidas. Es lo que, por ejemplo, se entendería cuando dos sujetos, mayores de edad y con uso de la razón, celebran un contrato cualquiera. Uno de ellos puede comprometerse a vender su trabajo; el otro, como contraprestación, l...

Reivindicación del asombro en política

Lo peor que le puede pasar a la democracia es la indiferencia política, la apatía política, porque democracia es autogobierno. Mario Bunge Para Platón, la filosofía se origina en el asombro. Es el principio del saber, uno gracias al que los conocimientos pueden ampliarse, pero también, salvo excepciones, afinar la mente. Porque buscar la explicación de aquello que nos dejó perplejos, atónitos o, en casos extremos, sin aliento favorece nuestro progreso intelectual. Pasar del desconocimiento a la comprensión de un fenómeno cualquiera no puede sino resultar beneficioso. Contando con este provecho, lo ideal sería que, durante toda la vida, nos asombráramos o, caso contrario, fomentáramos un espíritu siempre proclive a ser curioso. Únicamente cuando se presentan estos elementos, lo cual no es tan común como uno quisiera, tenemos la fortuna de toparnos con gente que opta por poner en práctica su racionalidad. Hay problemas que no deberían dejar de asombrarnos o, al menos, pr...

Por un debate entre opositores

La búsqueda de la verdad concreta constituye el rasgo diferencial del pensamiento dialéctico . Plejánov Salvo su tipo marxista –si creemos en García Linera, lo cual es harto difícil–, la dialéctica no despierta interés entre partidarios del oficialismo. Me refiero a su significado clásico: arte de dialogar, argumentar y discutir. Para el Movimiento Al Socialismo, todo esto es una pérdida de tiempo. En un criterio como el suyo, resulta irrelevante que, gracias a su puesta en práctica, hombres como Cicerón hubiesen servido para esclarecer problemas sociales. Porque, al usar la palabra con esos fines, no se persiguen alabanzas del prójimo por nuestra elocuencia, sino tan sólo ahondar en un asunto determinado, facilitando la dilucidación de dudas e inquietudes varias. Se parte del anhelo de hacer un aporte que refleje esa buena fe. Así, encarnando lo contrario a esto, nada tan obvio como que la gente del Gobierno no debata. Aun cuando el oficialismo eluda esos encuentr...

La universidad como celestina del poder

Ningún saber, por fundamental y extendido que sea, ninguna agudeza o ironía, ni ninguna astucia dialéctica nos ponen a salvo de la vulgaridad del pensar y del querer. Max Stirner El papel del profesor no debe limitarse al ámbito educativo. Cuando las circunstancias lo demandan, tiene que tomar la palabra y trascender aulas, planteando cuestionamientos a quienes ejercen funciones gubernamentales. Fue lo que hizo Kant, ejemplar docente del siglo XVIII, cuando publicó El conflicto de las facultades , última obra con su firma. En efecto, afectado por la censura que merecieron sus reflexiones sobre asuntos religiosos, habló entonces como académico frente al poder. Destacó el valor del espíritu crítico, que servía para distinguir a filósofos de médicos, juristas y teólogos; sin embargo, quienes mandaban no pensaban lo mismo. Así, se exponía una misión que, aun cuando provocara molestias entre las autoridades, debía consumarse. Porque su rol no se agotaba en la enseñanza de pro...

El afán de disgustar

El examen de los hechos y de las ideas sólo es temible a la impostura y a la mala fe; la discusión suministra nuevas luces al sabio, en tanto que enfada y molesta al obstinado, al impostor, o al que vive apegado a sus errores, y teme que llegue el momento del desengaño. Barón de Holbach Iniciando sus Pensamientos filosóficos , obra de 1746, Diderot revela cómo valorará el éxito del libro. Así, con claridad, este pensador de la Ilustración, fundamental para su Enciclopedia , reconoce que quiere una recepción parcialmente negativa. Pasa que, si sus páginas gustaban a todo el mundo, debían considerarse detestables. No se deseaba que nadie disfrutara del contenido, desde luego. Como cualquier otro autor, él tenía la intención de ser leído. Confiaba en que, gracias al contacto con sus textos, los hombres hallarían una fuente de ideas provechosas, facilitando la comprensión sobre diversos temas. En este sentido, si sus apuntes no agradaban a ninguna persona, correspo...

La gloria de lo efímero

Las riquezas, los honores, los mandos y todas las demás cosas que por opinión de los hombres son estimadas abstraen de lo justo. No sabemos estimar las cosas, de cuyo valor no hemos de hacer aprecio por la fama, sino por la naturaleza de ellas. Séneca José María Vargas Vila no quería fama, sino inmortalidad. Ese insigne insultador, escritor en abundancia, pero también valiente, no buscaba la ovación del estadio. Sabía que, a veces, la enorme reputación se puede considerar un demérito. No es un misterio que, en las distintas épocas, la nombradía de alguien haya crecido significativamente gracias a prácticas demagógicas, evitando fastidiar al prójimo con cualquier impertinencia más o menos reflexiva. Ésta es una vía segura para el robustecimiento del renombre, sin duda. Empero, ello nunca se constituirá en el camino para conquistar la trascendencia que motivó al autor de Prosas laudes . Él no se conformaba con esas naderías. Sospecho que no se podría decir lo mismo de muc...

Esencia del filosofar

 La filosofía, como más de una vez se ha dicho, exige al mismo tiempo modestia y soberbia, temor y atrevimiento. Francisco Romero Pensando en sus alumnos, Kant lo resumió de forma insuperable: no se aprende filosofía, sino a filosofar. La diferencia es sustancial, pues uno puede limitarse al estudio de diversas corrientes del pensamiento o, en cambio, ejercitar su propio intelecto para encontrar verdades que le permitan comprender al hombre, la vida, el mundo, etcétera. Con certeza, el examen de las ideas que se han concebido tiene gran relevancia, pero no asegura la capacidad requerida para pensar con seriedad. Así, no sería sorprendente encontrar a un enseñador de autores, teorías, doctrinas que ignorara cómo cuestionar autónomamente algunas creencias. En cualquier caso, el conocimiento de dichas ideas nos ofrece un panorama que, cuando estemos preparados para hacerlo, podremos optimizar; asimismo, tras informarnos sobre las diferentes doctrinas, es posible des...

La materia que nos distingue

El hombre es un ser posible; pero no hay posibilidades dentro de las cuales el hombre elija ésta o aquélla. El hombre elige su posibilidad, sí; pero esa elección no es sino el mismo acto de crearla. Vicente Fatone ¿Qué nos hace humanos? Sin duda, es una pregunta que serviría para sumergirnos en un inagotable océano de libros. Todos los pensadores que se han ocupado de la antropología filosófica contribuirían, con mayor o menor éxito, a iluminarnos sobre las diferentes respuestas brindadas al respecto. Porque las explicaciones que fueron elaboradas a partir de ese interrogante son cuantiosas. Esta situación se volvió más compleja cuando, con Darwin y la evolución, ya no podíamos considerarnos criaturas divinas o, por lo menos, sin lazos con los demás animales. Éramos afines a los orangutanes, un hecho poco digno de ser celebrado, salvo para quienes aborrecen al hombre y, por tanto, endiosan a cualquier otra criatura, ...

La glorificación de lo marginal

Quienes se definen por la no relación y consideran que el adversario es la sociedad en su conjunto a través de su aparato institucional no pueden ser actores centrales de la sociedad ni de su historia. Alain Touraine Al prologar la segunda edición de su libro El mundo como voluntad y representación , Schopenhauer evidencia gran desconfianza con respecto al destino inmediato del volumen. Indicó entonces que, como todo lo bueno, su trabajo tardaría en ser reconocido. El valor de sus páginas resultaba indiscutible; sin embargo, los hombres con capacidad para apreciar lo bueno y verdadero eran escasos, por lo cual no había esperanzas en cuanto al presente. Había que ilusionarse con lo venidero, pues, así sea a largo plazo, los aciertos serían valorados como corresponde. Mientras tanto, ser excluido de los círculos oficiales, apartado del lugar en donde se consagran las verdades con bendición institucional, incluso resistido sin la menor delicadeza ni motivación, podía enten...

La razón como necesidad vital

Ser capaz de razonar y escoger es un aspecto significativo de la vida humana. Amartya Sen En su autobiografía, Benjamin Franklin describe a los hombres como “criaturas razonables”. Es el atributo decisivo si perseguimos un elemento que nos distinga del resto. Por lo menos, la calificación guarda concordancia con lo planteado en diferentes épocas, expuesto gracias a connotados pensadores. Con todo, para esta reflexión, el punto central es simplemente que estamos a la caza de razones. Pueden ser malas o buenas, brillantes, pero también bastante opacas; lo fundamental es que nos resulta difícil desecharlas. En efecto, desde las más evidentes insignificancias hasta temas de gran valor, se nos conduce hacia ese camino. Sentimos el impulso que se agota cuando elaboramos argumentos para facilitar la comprensión del enfoque personal. Así, cuando damos a conocer lo que estimamos importante, con meditaciones capaces de, por ejemplo, persuadir al prójimo para merecer su apro...

De los filósofos y la paternidad

A Lucas     Pero la absoluta simplicidad, claridad y sinceridad de su discurso me impresionaron sobremanera. Karl R. Popper En su ensayo sobre don Eugenio d'Ors, López Aranguren subraya cuán importante resulta la vida para entender las ideas. En su criterio, las reflexiones llevadas a cabo por un filósofo no son sino autobiografía. En este sentido, su existencia sirve para explicar preocupaciones de orden intelectual, pero asimismo utopías, planes favorables a la llegada del más impecable futuro. Es cierto que podemos prescindir de datos relacionados con su infancia, juventud, vejez, sin afectar severamente la comprensión del ideario personal; no obstante, tal vez los conceptos, teorías, problemas y sistemas, obrando así, nos dejen algún asunto pendiente, alguna inquietud irresoluta. Porque, sin duda, cuando tomamos conocimiento de las vicisitudes atravesadas por un hombre, sus posturas e interpelaciones pueden parecernos más razonables, facilitando la val...

Del terraplanismo al socialismo científico

…la pseudociencia es en gran parte incontrastable, porque tiende a interpretar todos los datos de modo que sus tesis queden confirmadas ocurra lo que ocurra; el pseudocientífico, igual que el pescador, exagera sus presas y oculta o disculpa todos sus fracasos. Mario Bunge Gracias a Francis Bacon, entre otros mortales, la ciencia moderna se asocia con el experimento, las observaciones, los hechos que deben explicarse sin apelar al argumento especulativo. Se creía entonces, en el siglo XVII, que era ésa la vía idónea para conseguir verdades y, por tanto, alejarnos del error. Mas pasó el tiempo y resultó que los científicos no debían aspirar a obtener esas respuestas definitivas, sino buscar algo más modesto: conjeturas. En efecto, con acierto, Popper sostuvo que una teoría científica era esencialmente falsable, vale decir, debía ofrecer la posibilidad de ser refutada. Así, la consideraríamos válida, pero sólo hasta que otro demostrara nuestro desatino. El desarr...