Hay conflictos, pues, que un sistema político competitivo no puede solucionar fácilmente, y aun cabría decir que es incapaz de resolver. Robert A. Dahl Hace medio siglo, en 1976, Esteban Bertolusso publicó sus lecciones de filosofía con un título espléndido, La vocación del hombre: pensar por sí mismo . Aun cuando se trata de una introducción para colegiales, su provecho es mayor. Nos recuerda que apelar a nuestra capacidad intelectual es algo meritorio. Esto no significa que despreciemos las ideas forjadas por el prójimo, desde luego. El punto es que no cabe limitarse a la repetición de lo dicho por los demás, resignarse al papel del autómata. Nuestra naturaleza permite una situación distinta. El ser humano, a diferencia del resto, puede caracterizarse por su espíritu crítico. La posibilidad de concebir y, además, refutar razonamientos está presente para todos los que tengan voluntad al respecto. Así, en determinadas circunstancias, un individuo puede, refl...
Olviden la ordinariez que infesta nuestra sociedad, los deberes preceptuados por las agendas laborales y el diplomático recurso de no insultar al prójimo... Caerse del tiempo demanda una extravagancia posmoderna: vivir, aunque sea un instante, con total libertad.