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La penosa desaparición del librero

Hay libros, en el recuerdo, que resultan inseparables de ciertos momentos muy nuestros. Épocas, lugares, experiencias que encuentran, en ciertas páginas leídas, su símbolo eminente, su perfecta condensación. Son las que contribuyeron a hacer de nosotros lo que somos. Santiago Kovadloff En el universo de la literatura, las figuras que concentran nuestras atenciones son quienes leen, escriben y editan. Ellos tienen el protagonismo, permitiendo que, durante ya varias épocas, desde su aparición en la Edad Antigua, los textos generen todavía consecuencias provechosas. Aunque Roland Barthes y otros pensadores hubiesen procurado su eliminación, está claro que el autor continúa siendo de importancia fundamental en ese terreno. Sin sus creaciones, sean éstas poéticas, dramatúrgicas, narrativas o ensayísticas, el hecho literario no existiría. Pero tampoco tendría sentido si nadie estuviese allí para conocer del escrito, emocionándose o, por lo contrario, casi muriendo de aburri...

Peligros para el animal crédulo

Pero si la gente no es inteligente, se contentará con creer lo que le han dicho, y podrá hacer daño a pesar de la benevolencia más genuina. Bertrand Russell Parece correcto que la credulidad no sea una rareza entre las personas. Se trata de una tendencia que no es resistida con firmeza; por el contrario, debido a su simplicidad, lo común es practicarla. Las preferencias del género humano irían por otros rumbos. Nuestra historia está compuesta por siglos en que, con pasión, nos hemos rendido frente al poder de astros, amuletos, animales, superhombres o entidades de distinta denominación. Se ha pretendido eludir el número de incertidumbres que, cuando uno empieza a pensar sin excluir ningún tema, amenazan con agobiarnos. Es el recurso que nos libera del advenimiento de crecientes dudas y perplejidades. Porque es posible que, gracias a esta suerte de anclaje, demos por terminados diversos debates, invitándosenos a una paralizadora paz o, peor todavía, estéril quietud del c...

La desmesura como vicio literario

La modestia inicial es necesaria por la escasez de conocimientos, pero no es cosa de pasarse la vida en el jardín de infantes. Mario Bunge La megalomanía no es un mal que afecte sólo a quienes disfrutan del poder. Nos hemos acostumbrado a políticos que no quieren abandonarlo, resistiéndose a cualquier pausa en su tenencia, sea ésta temporal o definitiva. En sus vidas, el único propósito que los seduce a cabalidad es ejercer el mando de manera exclusiva, perpetua y creciente. Porque no aludo a personas que se conformarían con un cargo menor, una posición modesta durante toda su existencia. Es que un ascenso implica mayores privilegios, aumentando el peso de sus órdenes, con lo cual, cuando hay esas creencias, la felicidad se torna palpable. Con todo, hallamos otros casos en los que dicho fenómeno se presenta. Es más, quizá perseguir la máxima gloria no sea tan infrecuente como muchos suponen. Giovanni Papini, escritor que, tristemente, ya no es leído como antes, esta...

Desmitificación de lo juvenil

En no saber bien, bien, todo esto, hay un peligro enorme. La juventud pasa, de una fe sin crítica y sin reservas, o bien a una tesis opuesta igualmente unilateral, o bien al escepticismo o a la inercia. Carlos Vaz Ferreira José Ingenieros, intelectual que se dirigió contra la mediocridad para promover su extirpación del mundo, no quería ser anciano. Su anhelo era fallecer antes de sufrir por aquel proceso decadente que los años traen consigo. Más allá del tema físico, por las dolencias, pérdidas y demás achaques que se dan, le preocupaba incurrir en vergonzosas incoherencias. Había notado que, por ejemplo, el pensamiento del último Kant entraba en contradicción con las afirmaciones realizadas antes de llegar a la senectud. Esto habría sido el producto del aumento de cobardía, un problema que se asociaría con la tercera edad. Para el también precursor de la criminología en América Latina, ésta era una situación que convenía ser evitada. En este sentido, debíamos aspira...

Escupiré sobre vuestra tumba

Llegará una época en que el sol alumbre sólo a un mundo de hombres libres que no reconocerán otro señor que su razón y en que los tiranos y los esclavos, y los sacerdotes y sus instrumentos estúpidos o hipócritas no existirán sino en la historia o en la escena. Marqués de Condorcet El título pertenece a una novela de Boris Vian, ingeniero, existencialista, bohemio y músico, entre otras facetas. No quiero referirme hoy al contenido del libro, pues, aun cuando sea éste importante, me impulsan otros designios. Pienso en la muerte y una ilusoria pretensión de vencerla. Porque, aunque sea un destino ineludible, existen hombres que, estando circunstancialmente en el poder, aspiran a derrotarla. Son ellos quienes, alentados por seguidores, suponen que lo venidero los tendrá siempre como protagonistas. Poco interesa que, sin excepción, las estadísticas muestren la ineficacia del mando absoluto para contrarrestar el deceso. Hay una larga lista de tiranos que, creyéndose...

La pedagógica vida de Roa Bastos

Los temas de este gran autor hispánico son el yo y el otro, el destino individual y el destino histórico visto como destino compartido. Carlos Fuentes Para Sartre, un hombre no es sino la suma de sus actos. Podríamos añadir ideas, así como ensueños o incluso pasiones, puesto que son igualmente necesarios para definirnos. No obstante, entre todos estos factores, el peso de la experiencia es mayor. Porque los hechos que una persona realiza son indispensables para su entendimiento. Se trata de una reflexión que puede ser empleada en cualquier caso, aun cuando nos topemos con quienes sienten predilección por las ficciones. Si, más allá de los razonamientos personales, son nuestras vivencias las que sirven para definirnos, todo autor debe ser sometido a este escrutinio. Sucede que, en estos casos, encontraremos a sujetos capaces de forjar una obra en la cual sus experiencias tendrán preponderancia. Esto no quiere decir que se desprecie su capacidad imaginativa. Subrayo a...

Políticas de ilustrados, caballeros y rufianes

Es necesario, por el contrario, que esto quede bien claro: nadie puede pensar que una libertad, conquistada durante estas convulsiones, tendrá el aspecto tranquilo y domesticado que algunos gustan soñar. Albert Camus En salones franceses del siglo XVIII, intelectuales como Voltaire y Diderot se encontraban con otros para dialogar acerca de diferentes asuntos. Teniendo una gran cultura, cada uno tomaba la palabra e iniciaba reflexiones que no generaban interrupciones groseras ni bostezos del semejante. Se hablaba de literatura, mas también del poder político. Madame Roland, por ejemplo, fue anfitriona de quienes, en esos ambientes, mediante las deliberaciones correspondientes, apostaron por contrarrestar el jacobinismo. Lo relevante es que, en tales circunstancias, era viable la posibilidad de conversar con el prójimo, razonar sobre sus posiciones, aun expresar desacuerdos profundos. Es cierto que no era un fenómeno masivo; sin embargo, nos muestra un nivel envidiable...

Entre la erudición y el analfabetismo

Discursos ingeniosos o buenas salidas no son de uso más que en una sociedad ingeniosa; en la sociedad vulgar, son detestados por completo, porque para agradar en ésta hay que ser absolutamente insípido y limitado. Arthur Schopenhauer En un ensayo que fue publicado el año 1742, David Hume, gran ejemplo de cómo la filosofía puede coexistir con el buen humor, expuso una clasificación del ser humano. Así, conforme a su criterio, los individuos que se dedican a las operaciones de la mente pueden ser divididos en dos grupos: eruditos y conversadores. En el primer caso, hablamos de hombres cuyas reflexiones son tan complejas cuanto solitarias. Desde su perspectiva, la búsqueda de profundos conocimientos es una tarea que puede justificar nuestra existencia. Por otro lado, tenemos a quienes explotan asimismo su capacidad reflexiva, pero lo hacen ante cuestiones de la vida cotidiana, procurando compartir sus opiniones sin esperar el inmediato asentimiento del prójimo. Si bien con...

El humano problema de la mortalidad

La obstinada preservación de la vida es una prueba empírica a favor de cierto sentido de la existencia a pesar de todos los sufrimientos que esta implica y en contra de las concepciones nihilistas. Juan José Sebreli Es verdad que todo ejercicio del pensamiento puede resultar provechoso, pues, cuando hay rigor, nos distancia de las equivocaciones y los embustes. Con justicia, en diferentes épocas, se ha planteado que, aplicando la inteligencia, las personas contribuirían al mejoramiento de su vida, tanto individual como colectiva. Cuando razonamos, por ejemplo, acerca del pasado, notamos el valor de obras e instituciones que han sido útiles para establecer condiciones gracias a las cuales nuestra sociedad nos ofrezca un panorama decente, sensato, aceptable. Nadie discute que, en varias ocasiones, los individuos se hayan dejado llevar por el absurdo, perpetrando actos capaces de provocar descomunales masacres. Porque, si bien la racionalidad puede ayudarnos a identificar ...

La leal persistencia del ser

Ahora bien, que el hombre se esfuerce, por una necesidad de su naturaleza, en no existir o en cambiarse en otra forma, es tan imposible como que de la nada surja algo, como cualquiera puede ver con un poco de meditación. Baruch Spinoza En una de sus espléndidas exposiciones, Karl Jaspers señaló que la voluntad de una vida filosófica surge cuando, perdido y en el vacío, un individuo se formula determinadas preguntas, a saber: ¿qué soy?, ¿qué estoy dejando de hacer?, ¿qué debo hacer? Si bien podemos encontrarles utilidad en diferentes campos, se trata de interrogantes que versan sobre la realización del hombre. Porque resulta razonable que, a lo largo de los años, una persona busque su pleno desarrollo, concordando hasta con los impulsos más íntimos. Siguiendo este razonamiento, cuando nuestra existencia no se desenvuelve así, puede hablarse de frustración, desaprovechamiento del tiempo, fracaso o mediocridad. Resalto esta última palabra porque, a veces, se la emplea sin ...

Del arte y sus escarceos políticos

Tanta veneración del arte volvió prescindibles a los seres humanos. Hitler saludaba alborozado los bombardeos aliados sobre las ciudades alemanas porque despejaban el terreno para sus nuevos diseños. John Carey En uno de sus alegatos dirigidos a quienes lo juzgaban, Sócrates cuestionó a los atenienses que no valoraban la vida reflexiva. No bastaba con perseguir la satisfacción de necesidades materiales, afrontando aquellas urgencias que impone el cuerpo, así como las frivolidades del espíritu. Ocuparse sólo de dichos menesteres equivalía a desaprovechar tontamente nuestras facultades. Porque, conforme a su generosa pedagogía, todos estábamos en condiciones de acometer el distanciamiento del error, advirtiendo la facilidad con que muchos se confunden y resguardan necedades. De este modo, verbigracia, un militar podía estar seguro de saber qué significaba ser valiente; no obstante, al conversar con ese maestro del pensamiento, siendo impactado por elementales contraejempl...

Cuando una novela vuelve prescindible nuestra realidad

La idea de que el hombre es una realidad que depende o resulta de otras realidades –sean éstas sobrenaturales, naturales o sociales– no es descabellada. Al contrario: es plausible. Octavio Paz Tal como sucede con otros autores, Mario Vargas Llosa no concibe la posibilidad de escribir una novela sin considerar experiencias propias. No se discute que, a la postre, se trata de ficción, por lo cual habrá invenciones del narrador. Podemos partir de aventuras que nos tuvieron como ejecutores; sin embargo, la imaginación debe tener también cabida. Es verdad que dicho escritor estuvo en el Colegio Militar Leoncio Prado, acumulando vivencias dignas del recuerdo. Asimismo, durante sus años universitarios, integró un grupo comunista, Cahuide, merced a cuyos menesteres se percató de prácticas, actitudes e insuficiencias que servirían con fines literarios. Con todo, nada de aquello habría bastado para crear La ciudad y los perros o Conversación en La Catedral , respectivam...

El infortunio de caer

En la cabeza de la gente mediocre existe, inextirpable, la idea de que un hombre grande tiene que ser grande siempre y en todas partes, constantemente victorioso, siempre el primero de la clase… La verdad es muy otra: que cada hombre paga su grandeza con muchas pequeñeces, su victoria con muchas derrotas, su riqueza con múltiples fracasos. Giovanni Papini Con regularidad, las palabras de Cioran nos invitan a pensar en nuestras limitaciones, debilidades y miserias. No es un autor que sirva para el enorgullecimiento del ser humano, impidiendo esa sensación de grandeza sin la cual cuantiosos semejantes no sabrían ni siquiera cómo sobrevivir. Otros individuos han asumido la misión de recordarnos cuán lejos podemos llegar, resaltando obras e ideas que acreditan talento. Ellos ayudan a renovar la confianza en el prójimo. Pero ésta es una labor que, aunque necesaria para el ánimo de distintos sujetos, no reconoce como propia quien escribió Ese maldito yo , entre otros vo...