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La prohibición de callar

La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido. Milan Kundera Aunque se amenace con rompernos la garganta, tenemos el deber de gritar que hay un régimen inmundo. No ignoro los múltiples procedimientos que han sido inventados para conducirnos, grosera o sutilmente, al silencio más vergonzoso. Porque abstenerse de acusar a corruptos, torturadores, asesinos e ineptos es un hecho que acaba con la dignidad. No existe miedo alguno que pueda ser útil para justificar esa omisión. El ciudadano comprometido con la libertad no debe, desde ninguna perspectiva, contemplar cómo una sociedad se vuelve inhabitable. La democracia se fortalece cada vez que alguien levanta el tono de su voz. Habiéndose reconocido este derecho, inherente a la esencia de los hombres, corresponde que, sin importar las circunstancias, acometamos su ejercicio. Sólo una dictadura puede irritarse frente a ese acto, cuya repetición es un síntoma de salud. Cuando se tiene decencia...

Testigos de la opresión del poder

Porque, en verdad, el auténtico dolor, el colmo del sufrimiento es individual, no multitudinario. Edgar Allan Poe Cuando el poder no logra persuadir a un individuo de venerar sus afrentas, opta por corromperlo. Así, se otorgan favores, distribuyen dádivas u ofrece alguna participación en el festín: intentan rebajar a ese disidente al nivel del oficialismo. Desgraciadamente, las tentaciones concebidas por los gobernantes son tan fascinantes que, con frecuencia, muchos aceptan la venta de su lealtad. Resulta indiferente que, como suele ocurrir, el precio de la dignidad sea mínimo; es un hecho deplorable, merecedor del aborrecimiento más firme. Aunque las necesidades amenacen con privarnos de la vida, convalidar los abusos del Gobierno es un acto que conlleva una eterna condena moral. Quizá debido a esta gravedad, percibida por quienes no han perdido el sentido de la decencia, existen hombres que, irradiando honor, rechazan sumarse al proceso. Ellos impiden que nuestra d...

Escribe un extremista de la derecha

Existe un hecho evidente que parece enteramente moral: un hombre es siempre presa de sus verdades. Albert Camus Yo no he nacido para ser conciliador, sino a fin de convertirme en un partidario del combate intelectual. Fracasará quien me pida el acercamiento entre un régimen siniestro y sus opositores. Este tiempo no es propicio para descubrir méritos en un adversario que anhela mortificarnos eternamente. No me aflige que, por enésima vez, alguien recuerde los peligros del maniqueísmo. Tengo una postura que, sin vacilar, defenderé de manera vehemente. Estoy seguro de que, hasta el último respiro, afrontaré mis batallas con la intransigencia más feroz. Es el efecto de juzgar estimable la coherencia, esa virtud que cuantiosos contemporáneos han optado por abandonar. Esto hace que considere la radicalidad como un estandarte. El extremo está hecho para los hombres que no se sienten cómodos con la mediocridad, pues, a menudo, ésta es un sinónimo del equilibrio. Desde hace var...

El arma de las letras

Leer nos hace rebeldes. Heinrich Böll Por literatura, puedo entender un arte que, mediante la palabra escrita, permite cautivar, conmover, persuadir y provocar al semejante. Cuando la lectura de un texto causa indiferencia, engendrando bostezos que revelan una censura plena, nuestra labor se vuelve inútil. Aclaro que no aludo a la reacción de cualquier mortal; el aburrimiento del necio, cuyo interés jamás será compatible con las tareas intelectuales, no me importa en lo absoluto. Porque no es aconsejable preocuparse por buscar allí aprobaciones. Tengamos presente que la insensatez de algunas personas ha impedido consagrar a quienes lo merecían. Pese a su talento, el prestigio de muchos creadores fue sólo familiar. Felizmente, merced a verdaderos arqueólogos del conocimiento, la gratitud hacia esos genios despreciados por una era tan pedestre como ésta, fértil en el alumbramiento de imbéciles, fue posible. Como ensayista que, con frecuencia, procura inscribirse en l...

La peste del caudillismo

¡Los hombres providenciales no pueden ser reemplazados sino por hombres providenciales! Ramón del Valle-Inclán He llegado a la triste conclusión de que, con algunas excepciones, los hombres gustan del sometimiento al gobernante. Abundan las personas que, rogando al cielo por la inmortalidad del superior, se arrodillan sin complicaciones. La tentación de ser siervos ha conseguido formar hoy, en distintos lugares del orbe, un ejército multitudinario. Son pocos los que se resisten a soportar esas humillaciones; el concepto de dignidad es ignorado en demasía. Lo corriente es engrosar el grupo de admiradores, cortesanos y capellanes que se ofrecen como alfombra del libertador. Es oportuno destacar que, para practicar esa sumisión, se anuncian muchas ventajas. Así, habrá beneficios que nazcan como consecuencia de sacrificar nuestra razón autónoma. Porque, si se exige únicamente obediencia, el derecho a pensar por cuenta propia ya no será intocable. El servilismo es la me...

La imposible absolución del socialismo

En los países democráticos, los comunistas, por razones evidentes, pero también el grueso de los batallones de la izquierda no comunista, por razones más turbias, se niegan o se han negado durante mucho tiempo a ver en el comunismo un totalitarismo. Jean-François Revel     El socialismo es una maldita enfermedad que ha llenado este planeta de tumbas. Nació con el designio de mejorar nuestro mundo, transformar una realidad que se creía injusta, permitir a los hombres mayores alegrías. Mas esas ofertas que competían con las promesas bíblicas, quizá superando a éstas en cuanto al número de predicadores, jamás pudieron ser concretadas. En diferentes países, esa ideología fue adoptada por gobernantes que tenían lo necesario para realizar sus planes; no obstante, ni siquiera el poder absoluto mostró las bondades del sistema. Resalto que dicha doctrina, fundada por utopistas y consagrada gracias a Karl Marx, el filósofo más tóxico de todos los tiempos, sedujo a muc...

El riesgo de negociar con la dictadura

La elección entre libertad y servidumbre es simple y clara, y no ofrece ninguna vía intermedia para aquellas almas débiles a las que les gustaría eludir una decisión. Ralf Dahrendorf A veces, para evitar la guillotina, un hombre pacta con los que le habían impuesto ese destino. Generalmente, cuando se hacen estos acuerdos, la traición aparece y termina con amistades que parecían eternas. Son incontables las personas que, aduciendo el derecho a defender su bienestar, han intentado justificar esa deslealtad. Tal como lo sostiene Jeremy Bentham, entiendo que el rechazo al dolor es algo natural. Salvo aquéllos que tienen problemas patológicos, nadie gusta del sufrimiento. Ello vuelve comprensible que, cuando se ofrecen alternativas para eludir un castigo, nos detengamos a pensar si vale la pena ser intransigentes. Aclaro que un individuo de principios notables, cuya conducta los refleja sin cesar, se resistirá siempre a cualquier transacción. El problema es que la mayoría d...

Manfredo, un intelectual de fuego

El escritor no es un canario o un zorzal. No debe limitarse a cantar a la luna. Jesús Lara El día en que un intelectual se abstenga de pronunciar críticas feroces, causadas por los despropósitos del hombre, contravendrá su propia esencia. La naturaleza le demanda plantear sus objeciones sin ninguna clase de suavidades diplomáticas. Si su autoridad se origina en las letras, tiene que usar la pluma para embestir al enemigo. Uno espera que, cuando censura las perversiones, esa voz carezca de dulzura. En este sentido, el temor a las acusaciones de incorrección política debe desaparecer. No necesitamos que su palabra nos sosiegue; precisamos, quizá con demasiada urgencia, ser incitados a cometer insubordinaciones. Por ende, la tibieza es un mal que no conviene admitir como tolerable. Lógicamente, esto no significa que él se limite sólo a expeler injurias, maldecir y amenazar con vapuleos al gobernante; sus acciones deben ser más generosas. Por suerte, hay todavía escrito...

Cuando esta brutalidad se acabe

Si hemos fracasado en el primer intento de crear un mundo de hombres libres, tenemos que intentarlo de nuevo. Friedrich A. Hayek La creencia de que nadie puede contrarrestar los abusos de las autoridades, aun cuando éstas cuenten sólo con poder local, es falsa. Jamás dejará de haber individuos a quienes no les atemorice desafiar al gobernante, intentar su derrocamiento. Ideas modernas hicieron posible que la situación de un vasallo se considere indigna; por consiguiente, el sometimiento acrítico a los dictados del semejante es tan retrógrado cuanto inaceptable. No interesa que, recurriendo a los fondos públicos, se compren complicidades y silencios vergonzosos. Sé que suena inverosímil, pero viven todavía muchas personas dispuestas a no pactar con la inmoralidad. La presencia de estos seres, cuyo espíritu no conoce el defecto del desdén, es un capital que cualquier ciudadano debe apreciar. Los reclamos que realicen son fundamentales, necesarios, vitales para sustentar n...

Revoluciones atómicas

Quiero ser un rey sin tierra y sin súbditos. Jean-Paul Sartre La monotonía es un vicio que no debemos soportar. Conservar una serie de hábitos que, desde su puesta en práctica, no ha servido para mejorar nuestra vida es un absurdo. Sea por flojedad o cobardía, evitar la búsqueda de mayores conquistas no puede ser considerado elogiable. Únicamente las estatuas tienen derecho a permanecer inmóviles, aguardando el momento en que un sujeto decida pulverizarlas. Cada jornada se presenta para ser tomada por quienes sueñan despiertos; durante su vigencia, la quietud es un estado que no corresponde admitir. Mientras sea posible, las primeras luces del día tienen que contemplar a quien desea rebasar todo límite. Ése es el momento de comenzar la gesta que, aun cuando no sea consumada, nos incita a levantarnos. Nadie privará del deseo de comenzar una revolución que pueda realizarnos como individuos. Aunque se participe todavía en empresas similares –provocadas por tiranías y dic...

El valor de la disidencia

  La tarea del pensamiento se impone como algo disonante. Si no, es creencia. Si no, no existe como tal. Tomás Abraham Todo progreso ha sido el efecto de una discrepancia. En las distintas eras, jamás faltó el mortal que juzgase la realidad anómala, insatisfactoria, imperfecta. No interesaba que sus contemporáneos pensaran diferente. Aunque existiera un acuerdo masivo acerca de las gracias del presente, él tenía motivos para levantar la mano derecha y lanzar críticas. Una de sus certezas era que nada podía ser impecable; por tanto, el mejoramiento debía convertirse en un desafío permanente. A riesgo de sufrir por oponerse a las comodidades mayoritarias, aceptaba la misión con una entrega plena. Su conducta no hacía sino reflejar esa convicción. No debe interpretarse este papel como una expresión de misantropía; al contrario, el rechazo a las anuencias ajenas es un llamado a revisarlas para lograr provechos superiores. Pasa que, cuando es auténtica, la crítica quie...

El bostezo frente al prodigio intelectual

Es para mí un misterio que libros interesantes como los de Schopenhauer (¡y los míos!) no encuentren lectores. Witold Gombrowicz La indiferencia del prójimo es una muralla que destruye nuestra vanidad, pero también el deseo de influir en sus convicciones, acabar con ruindades. Es conocido que, pese al anhelo de favorecer a los semejantes, muchos intelectuales fueron incomprendidos cuando tomaron la palabra. La tasación de sus aportes se acostumbró a ser negativa. Esto se advierte al repasar las diferentes épocas. Porque el desprecio de las mayorías a esos quehaceres es igualmente contemporáneo. No reclamo por la falta de homenajes o glorificaciones literarias; censuro el pésimo trato que se otorgó a personas valiosas. Mi cuestionamiento podría sustentarse en numerosos ejemplos, puesto que esta calamidad tiene varios damnificados, cuantiosos mártires. No obstante, recordaré sólo tres víctimas que han querido iluminar un país de convulsiones tenebrosas. Cuando supo que ...

Las perjudiciales conquistas del estatismo

El Estado es un mal necesario: sus poderes no deben multiplicarse más allá de lo necesario. Karl R. Popper Cualquier crecimiento del Estado es nocivo para la libertad. Su presencia tiene que estar condicionada al respeto a los individuos. No ha nacido para mortificarlos, sino con el fin de favorecerlos durante su existencia. En este sentido, las molestias que les cause deben ser minúsculas. Lo ideal es que sus mecanismos se activen de manera supletoria. Las insuficiencias que se notan en una convivencia natural motivan su creación. Mediante convenios libres de coerción, somos quienes le fijan límites y objetivos a conseguir. Ello vuelve obligatorio que seamos cautelosos cuando precisemos sus atribuciones; las exageraciones pueden dañarnos gravemente. Al ampliarle las potestades, reducimos nuestra esfera de acción, perturbando la única soberanía que debe ser defendida con intransigencia. Recordemos que, para lograr las metas encargadas por los ciudadanos, aquél cuenta co...

Panfleto contra los gobernantes

Mostrarse contento de su suerte, es ponerse a la altura de ella; he ahí por qué tantas fortunas mediocres, hacen felices a tantos hombres. José María Vargas Vila La norma es que las sociedades contemporáneas sean gobernadas por payasos, demagogos, iletrados, sátiros, corruptos o tiranos. Es inútil buscar un país en el que no se halle ninguno de estos ejemplares; ese oprobio ha cubierto plenamente a la Tierra. No ignoro que, a lo largo de las eras conocidas, los individuos sufrieron por tal causa. Revisar la historia de las naciones es encontrarse con hombres que, al ejercer funciones públicas, mostraron sus vicios menos inofensivos. Existen hasta cementerios que fueron colmados por ese género de personas. Con todo, nuestra época es la que deja ver una intensificación del problema. Son incontables los casos que sostienen el pesimismo de quienes no esperan mejora alguna. Pero yo tengo aún el ánimo requerido para injuriarlos y, además, exigir que se trabaje por una si...

Tinieblas de una revolución glorificada

Las causas nobles no disculpan los actos innobles. Tzvetan Todorov     Es inevitable que la versión de los triunfadores prevalezca. Esto pasa en las guerras, sublevaciones y combates que, por diferentes razones, los hombres han perpetrado desde su creación. No importa la cifra de atrocidades que los victoriosos hayan cometido; generalmente, sus víctimas pierden el derecho a la denuncia, siendo marcadas por las infamias, privadas del recuerdo histórico. Hay, pues, un relato que, sin mayores alteraciones, debe repetirse durante toda la eternidad. Así, la proliferación de virtudes impide cualquier crítica que tienda a aclarar los acontecimientos. La misión sería glorificar sucesos que, en algunos casos, no sirven sino para revelar las perversidades del ser humano. Cuando nos topamos con esta realidad, conviene levantar la voz e intentar que las alabanzas sean pulverizadas. Esto exige pronunciar verdades que, aunque carezcan de patrocinio editorial, puedan acabar...

Conocer, el presupuesto de nuestros quehaceres

El conocimiento no daña. Sólo pueden causar gran daño el malvado que usa conocimiento y el ignorante que se rehúsa a averiguar antes de actuar sobre el prójimo, o que pretende coartar la libertad de averiguar. Mario Bunge Conocer debe convertirse, sin excepción ni aplazamiento, en un hábito que todos practiquen. Nada serio puede objetarse respecto al aumento de nuestros saberes. Es el presupuesto de tareas que, como individuos críticos, nos incumbe cumplir. Descartada la opción de ser genios por inspiración divina, solamente mediante esa vía podremos abandonar las tinieblas. Porque no hay peor oscuridad que aquélla causada por la ignorancia. Sé que no es vital acercarse a la cultura, ilustrarse, ampliar el dominio de temas; sin embargo, desde nuestra óptica, no existen alternativas. Todo lo que hagamos en ese afán será fructífero. Una vez que comenzamos a incrementar los conocimientos, labores como juzgar, crear y actuar se hacen de manera satisfactoria. Al efectuar est...