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Sermón para el elector

El concepto técnico y filosófico de libertad, el único que aquí consideramos, significa sólo esto: autonomía de la elección. Jean-Paul Sartre Lo más irritante no es que un imbécil gane los comicios, sino el hecho de ser apoyado por multitudes. En efecto, libremente, sin la existencia de coacciones, excepto aquélla impuesta por su conciencia, cuantiosas personas apoyan al individuo menos apropiado para representarlos con seriedad. La historia está llena de catastróficas elecciones, cuya fuente no es otra que nuestra propia voluntad. Yo admito que, recurriendo al engaño y la populachería, cualquier mentecato podría recibir esa confianza. Las poses que cautivan al común de los mortales no han variado mucho desde su aparición en el planeta. Pese a ello, será siempre censurable que, para provocar simpatía, se finjan intereses, desechándolos cuando la meta sea lograda. Con certeza, esos embaucadores merecen una reprobación enérgica. No obstante, aunque se haya forjado una cam...

Alegato en favor de la ideología

Las más grandes ideas son los más grandes acontecimientos. Friedrich Nietzsche Las calumnias que son lanzadas por la incultura y el fanatismo no deben afectarnos. Sus juicios pueden tener toda la popularidad que deseen, hasta ser coreados por multitudes sin ninguna desarmonía; no obstante, las refutaciones serán siempre posibles. Es cierto que, cuando la tradición ha consagrado una insensatez, amenazando a quien intente criticarla, su aniquilamiento se torna más complejo. Acostumbrarse al sosiego de la repetición, aun cuando ésta sea signada por las falsedades, es algo que los sujetos hacen con facilidad. Por esta razón, son diversas las afirmaciones que, seductoras pero absurdas, se mantienen imperturbables a lo largo de los años. Tomando en cuenta esto, mientras nuestras convicciones demanden su observancia, no hay mayor tarea que resistirse a seguir esa tendencia. Protegidos por la libertad, corresponde que nos desenvolvamos sin atender los vetos de prejuicios ni,...

Edwards y la revelación del totalitarismo caribeño

Los intelectuales están sobre la tierra para, en primer término, pensar; después, si ése fuese el caso, para protestar. Octavio Paz Las ilusiones que fueron desencadenadas por la Revolución cubana marcaron, con el rigor del fuego, a más de una persona en este mundo. La caída de un régimen que, debido a sus vicios, ya no causaba mucha complacencia se convirtió en una conquista para quienes ansiaban mejores días. Porque, aunque se haya querido tergiversar la historia, lo cierto es que Fulgencio Batista tenía escaso apoyo popular. Había diferentes argumentos para deplorar esa dictadura, por lo cual pocos osaban ensalzarlo. Aun Estados Unidos, país que lo había respaldado en un principio, decidió acabar con ese vínculo. Es oportuno señalar que esa potencia extranjera pidió al Gobierno de La Habana buscar una solución pacífica del conflicto con los guerrilleros. En síntesis, al conseguirse la victoria, incontables ciudadanos optaron por celebrarla. No se procuraba un avance ...

Insumisión mental

La derrota del pensamiento no está generalizada y el triunfo de la barbarie todavía no es efectivo. Michel Onfray Aunque su victoria no sea definitiva, el poder hace lo inconcebible por impedir que se piense con libertad. La gran aspiración es que, obedeciendo el movimiento de su batuta, se coincida en alabarlo. No existe época que haya estado exenta de una pretensión tan abominable como ésa. Sin dificultades, cualquiera puede hallar a tiranos que admitan originalidad sólo entre bufones, torturadores y verdugos. El resto de los mortales debe limitarse a cumplir órdenes, malgastando una vida que, por naturaleza, tiene lo requerido para fundar insurrecciones. Porque, incluso ante un régimen bestial, es factible la toma de una postura que nos permita condenarlo. No es determinante que, recurriendo a una propaganda ponzoñosa, se intente la construcción de mitos sobre su obra; las mentiras pueden ser siempre dinamitadas. Es la ventaja de sentir una extrema desconfianza hacia...

Las exquisiteces del Estado de Derecho

En otros términos, las ideas democráticas o las instituciones democráticas no son típicas ni de la aristocracia militar ni de los representantes de las masas populares: son, esencialmente, ideas burguesas. Raymond Aron En un país donde los gobernantes son autoritarios y sus numerosos seguidores, bárbaros, el respeto a la Constitución es una extravagancia. Lo normal es el desconocimiento constante de reglas que, para evitar la instauración del absolutismo, fueron establecidas hace bastante tiempo en Occidente. Predomina una cultura que, en vez de reprobar los abusos del poder político, se decanta por aplaudirlos con pasión. La existencia de frenos institucionales, aun cuando sean mínimos, no genera ninguna consideración. Todo admitiría ser abolido sin que haya pesar; nada está prohibido si se cuenta con el respectivo aval ideológico. La comunidad internacional podría pronunciarse en contra de prácticas antidemocráticas, reprendiendo a quienes las hubiesen cometido. Ello ...

El hartazgo como necesidad vital

La alabanza y la censura, la aprobación y la desaprobación, ya sean científicamente justificadas o no, son tan esenciales a la vida normal de la sociedad como a la del individuo. Arthur Koestler Cuando pasan inadvertidas las exageraciones, sin importar el ámbito donde aparezcan, es válido afirmar que no se tiene una facultad de gran valor. Un hombre que pretenda tomar decisiones serias, las cuales no estén en disputa con la racionalidad y el buen gusto, debe notar los excesos. Los mortales que aspiran a ser prudentes, por ejemplo, tienen la obligación de trabajar ese atributo. Según su óptica, se nos aconseja evitar los extremos porque, supuestamente, no habría sitio allí sino para el peligro. Respecto a esta posición, es oportuno acentuar que la radicalidad no merece sólo cuestionamientos; por el contrario, actitudes como ésa pueden mejorar nuestra existencia. En general, las tibiezas han servido para reconfortar a los mediocres, cobardes e ineptos. Ello implica la n...

Salvador Allende, un destructor beatificado

La ilusión democrática de que existe algo como el gobierno del pueblo ha sido siempre una constante invitación a usurpadores y nuevos monopolios. Ralf Dahrendorf El 22 de agosto del año 1973, los diputados chilenos aprobaron, en su mayoría, un documento que señalaba las arbitrariedades perpetradas por Salvador Guillermo Allende Gossens. Esos atropellos evidenciaban su rechazo a las libertades que, desde hacía bastante tiempo, habían sido reconocidas para proteger al individuo. Según lo expuesto por los parlamentarios, se denunció el financiamiento de grupos armados, secuestros, torturas, confiscaciones e intensos ataques al periodismo. Todo parecía revelar el deseo de instaurar una dictadura que abrevara del comunismo. Los límites que colocaba la democracia liberal a su presidencia se vulneraron sin escrúpulos de ningún tipo. Es pertinente resaltar que, en diversas oportunidades, la Unidad Popular embistió contra jueces, legisladores y otros representantes de instituc...

Fariseísmo de izquierda

                               Integridad es la coherencia entre lo que se cree,                                 lo que se dice y lo que se hace.                                                                  Carlos Alberto Montaner En política, la hipocresía moral reconoce a los izquierdistas como sus abanderados. Es verdad que, en cualquier sitio del planeta, ellos acostumbran distinguirse por las tonterías. Los hombres de ideas se han divertido gracias a esos disparates que, aunque resulte desconcertante, defienden con apasionamiento. Ejercitar la razón es viable cuando proposiciones tan desatinadas son expuestas ante nosotros. En consecu...

Cuando el pensamiento es desterrado

Pero justamente en esos momentos de desconcierto hay que saber usar el arma del análisis y de la crítica… Umberto Eco No es fácil abandonar los dominios de la ingenuidad, las simplezas y el cretinismo. Los individuos que cuestionan las comodidades ofrecidas a cambio de su anuencia con esa realidad, en donde la discusión se considera innecesaria, emprenden un destino poco grato. La manera más sencilla de gustar al prójimo, cuando éste no desea ser importunado con ninguna pregunta sobre sus creencias, es anular el sentido crítico. Si se opta por analizar los fundamentos de cada postura, mostrando debilidades que obligarían a su modificación, la reacción puede distar mucho del agradecimiento. Es una equivocación suponer que todas las personas aplaudirán esta clase de contribuciones; incalculables hombres prefieren mantener ilesos sus extravíos. Acostumbrados a dogmas que, durante varios años, les han evitado el fastidio de razonar autónomamente, esos sujetos nos mirarán co...

La fauna de los escritores sin compromiso

¡Cuántas veces he deseado trabajar una novela, que como las de Flaubert, se compusiera de panorámicos lienzos…! Mas hoy, entre los ruidos de un edificio social que se desmorona inevitablemente, no es posible pensar en bordados. Roberto Arlt El silencio frente a la inmoralidad tiene que ser duramente censurado. Si se permite hablar, sea de manera verbal o escrita, callar es una opción que no puede justificarse cuando las desdichas nos golpean en la cara. Todo aquél que haya logrado tomar consciencia del bien, cuya defensa resulta indispensable, debe condenar las expresiones de la malicia. Hubo épocas en que, por la bestialidad del régimen, las críticas se respondían con guillotinas, proyectiles o apresamientos. No podemos desconocer que, por desgracia, existen todavía predicadores de una situación tan ominosa como ésa. Sin embargo, entretanto haya un resquicio de libertad, se nos impone una obligación que no corresponde incumplir. Huelga decir que la carga es mayor para ...

Civilización contra barbarie, la guerra infinita

Nada asegura que la obra que justificará nuestra existencia concluirá un día, pero sí interesa el ladrillo que aportamos en cada momento cotidiano. Víctor Massuh Salvo para quien haya perdido el juicio, es indiscutible que nos encontramos en mejores condiciones de aquéllas vigentes cuando los hombres comenzaron su aventura. Rousseau puede agotar la tinta mientras, impulsado por el romanticismo, imagina una convivencia entre sujetos primitivos que no duda en presentar como sublime. No descarto que, en una comunidad prehistórica, donde lo instintivo y la ignorancia reinan, algo tan necesario como el placer hubiese alegrado a cuantiosas personas. Habría, pues, motivos para no considerar totalmente inaceptable esa vida. Sin embargo, dado que sus dichas eran anuladas por la violencia, cuya regulación resultaba incómoda, esos mortales no podrían convencerme hoy de alabarlos. Tanto las experiencias como los conocimientos que pudimos acumular, desde la época más cavernaria, me ...

El fin de un abominable redentor

Estos hombres no se sienten humanos. Se sienten dioses. Paul Berman El militar, político y autócrata Hugo Rafael Chávez Frías ha muerto. Lo hizo el mismo día en que, hace seis décadas, perecía Iósif Stalin, ese monstruo con quien tuvo grandes coincidencias. Su anhelo de gobernar eternamente Venezuela no fue satisfecho. Terminó así una espantosa tentativa de salvar el mundo que, usando a Bolívar hasta la saciedad, lideró durante varios años. Dejo a otros seres que se ocupen de reconocerle virtudes; yo le identifico numerosos defectos, los cuales me impiden experimentar congoja por el deceso. Al contrario, recordando sus diversas arbitrariedades, siento alivio gracias a que una persona de tal calaña sucumbió. Los hombres infames no deben imponernos la obligación de respetarlos. Si ellos se esforzaron en desgraciar al semejante, agrediéndolo porque rechazaba sus imbecilidades, no tienen que aguardar condolencias. La coherencia vuelve imposible que cometa esa hipocresía. Nu...

El aventurado sueño de la perfección

La concepción utópica es la que se crea desde «ningún sitio» y que, sin embargo, pretende valer para todos. José Ortega y Gasset Desde la Edad Antigua, grandes hombres concibieron sociedades que, conforme a sus criterios, pueden ser calificadas de perfectas. Ellos han pretendido forjar un modelo de organización, tan completo como mínimamente coherente, que termine con los problemas. Gracias al cumplimiento de sus distintas reglas, la convivencia entre las personas no admitiría el menor desentono. Bastaría con seguir al que nos anuncia el nuevo orden para dejar de lado las impurezas, los conflictos, la miseria y sinrazones actuales. Tal convicción es incentivada por el presente, ya que éste nos tienta a eludirlo. Habiendo muchas dificultades que parecen invencibles, no es extraño elegir la evasión del mundo. Es interesante el número de individuos que ansían una tranquilidad absoluta, lo cual debería ser consentido sólo en la muerte. Vivir será siempre una permanente búsq...

El fenómeno de comprar opositores

Pero éste rechazó la segunda condición después de haber aceptado la primera porque ella ya no le planteaba una cuestión de intereses, sino una cuestión de principios y, a la inversa de los intereses, los principios no son negociables. Mariano Grondona Cuando una persona no tiene principios ni valores que la restrinjan, su venta es perfectamente posible. Lo único que puede dificultar esta operación es el precio. En general, los individuos acostumbran pedir más de lo que valen sus productos, causando el disgusto del comprador. Siendo la pretensión demasiado alta, los comerciantes empezarán una suerte de disputa que finalizará cuando nadie se sienta del todo engañado. Es innegable que un lance como éste podría ser evitado si, en vez de proponer la transacción, se optara por el apoderamiento ilegítimo. Un ladrón no tiene que sufrir por las obstinaciones del mercader. Empero, como la tradición es contraria al despojo, conviene decantarse por las molestias de una negociación....

La virtud de ser autodidacta

Estudiábamos no por una carrera, sino por el estudio mismo. Karl R. Popper Hay pocos actos tan patéticos como jactarse de tener un título profesional. Históricamente, los certificados otorgados por academias, institutos o cualquier otro centro educativo no han garantizado superioridad en ningún campo. A lo sumo, si se cumplió con el deber de asistir al aula –obligación que no infunde mucha simpatía–, podría ser acreditada la paciencia del estudiante. Sin embargo, como es sabido, sentarse frente al profesor no asegura que se amplíen los conocimientos. La infertilidad es peor cuando el educador se distingue por las idioteces. Con regularidad, la docencia es una fuente inagotable de invitaciones al bostezo, pero también, debido a los dogmas que se dictan, puede provocar legítimas irritaciones. Más de una vez, las personas brillantes han adquirido esa condición a pesar de los maestros que, durante su vida entera, les tocó aguantar. Es frecuente que los principales ob...