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Un pentágono para la libertad

Un corazón provisto de valor y de buenas cosas necesita, de cuando en cuando, algún peligro; de lo contrario, el mundo se le hace insoportable. Friedrich Nietzsche Con su Metafísica , obra tan legendaria cuanto importante, Aristóteles inició la tradición de historiar el pensamiento. En efecto, gracias a sus páginas, nos topamos con reflexiones que muestran cómo los hombres se han esforzado por formular preguntas y aventurar contestaciones capaces de ayudarnos a entender la realidad. Fue apenas el comienzo de una línea que tiene cuantiosos seguidores. Aclaro que la filosofía no se ha beneficiado exclusivamente de tales quehaceres. Es indudable que, en ese campo, tenemos a muchos individuos con ansias de recordar los planteamientos del prójimo, incluso sucesos dignos del anecdotario. No obstante, otras áreas del conocimiento han quedado favorecidas. De esta manera, autores y hasta escuelas se salvan del olvido, facilitando también su comprensión. Su ejecución es, por tan...

Los Andes no creen en Occidente

Otros pueblos anteriores han tenido cultura, han tenido religión, han tenido sabiduría; pero no han tenido filosofía. Manuel García Morente Para elaborar discursos capaces de persuadir, conmover o hasta embaucar al prójimo, se debe recurrir a las ideas. A fin de forjarlas, cuando se lo realiza seriamente, es necesario contar con una invención que, hace veinticinco siglos, se dio en Grecia: la razón. Gracias a su ejercicio, hemos formulado nociones, teorías y sistemas que pueden ser usados al momento de convencer, aunque también si se ansía la conquista del poder. Conocer estas construcciones es valioso, puesto que, entre otras cosas, nos evitarían la repetición de varios errores. Por este motivo, festejo que aparezca Filosofía occidental y filosofía andina. Dos modelos de pensamiento en comparación , libro que pertenece a H. C. F. Mansilla. La obra nutre un tipo de historia que ha tenido como practicante a Russell, para no dar más ejemplos. Buscando la especificidad...

El curioso anhelo de la sociedad estática

El fuego reposa en el cambio. Heráclito Aunque los abanderados del relativismo cultural lo nieguen, es evidente que, con esfuerzo y sin recetas fantásticas, hemos avanzado durante las últimas centurias, incluso milenios. Es verdad que hay autores como Gibbon, secundado por Octavio Paz, a quienes la época de los Antoninos les resulta insuperable, un período tan feliz cuanto próspero. Según este parecer, desde Nerva hasta Marco Aurelio, habríamos contemplado la cumbre, pasando luego a vivir en decadencia. Obviamente, tal idealización permite más de una crítica. Al margen de los avances científicos que ni siquiera se imaginaban entonces y, por supuesto, contribuyen a nuestra salud, entre otros sucesos, no entendíamos aún cuán básica era la libertad individual. Ocurre que un criterio para notar la evolución es su respeto, creciente, también conflictivo; el pasado puede resumirse así: esclavos, siervos, súbditos, ciudadanos e individuos soberanos. Siendo los hombres natu...

Tesis sobre la grandeza de Borges

Hay hombres célebres; los hay que merecen serlo. Gotthold Ephraim Lessing El talento no es suficiente para garantizar que un escritor sea valorado entre sus contemporáneos ni, menos todavía, recordado por las generaciones futuras. Son cuantiosos los autores que, pese a sus magistrales aptitudes, carecieron de todo prestigio. A veces, el reconocimiento llega tras el deceso, luego de que quien se esforzó por construir obras perdurables ya no percibe sus secuelas. Puede ocurrir también, como con Friedrich Nietzsche, que la fama arribe casi al final, quedando privada de sus placeres, por lo cual origine desprecio. Sin embargo, hallamos asimismo individuos que fueron estimados en su real dimensión, motivando concordias al respecto. Su genio habría sido resaltado con acierto. Pero no basta con repetir este juicio, salvo para los esnobistas e impostores; se hace necesario que intentemos la explicación de su grandeza. Ello es válido hasta cuando se trata de un gigante como J...

Retórica revolucionaria e invariabilidad cultural

Ante esta generalizada abdicación, tanto del pensamiento crítico como de la conciencia moral, todos los ciudadanos harían bien en modernizar sus detectores de mentiras. Mario Bunge Ante discursos pirotécnicos, verbalmente poderosos, que se cristalizaban en normas de diversa índole, Juan Bautista Alberdi criticó las “revoluciones gramaticales”. Así, ese pensador cuestionaba la creencia de que, gracias a dos o tres peroratas, con sus respectivas consecuencias legales, se terminarían los males vigentes en una sociedad. No bastaba, pues, el lanzamiento de frases que denoten un ánimo revolucionario; cuando son auténticas, esas proezas implican otras acciones. Limitarnos al campo retórico, aunque sus practicantes sean del todo seductores, nos distancia de la realidad, dejando irresueltos problemas que son relevantes para nuestra convivencia. Es cierto que, entre otras cosas, la palabra resulta útil para iniciar una transformación de orden social; sin embargo, conviene tener...

Las palabras en su justa exaltación

Para luchar contra la palabra falsa, no se dispone más que de la palabra, al menos si no queremos caer en la violencia. François Châtelet En su autobiografía, intitulada Búsqueda sin término , Karl R. Popper criticó la importancia excesiva que muchos autores, escuelas y corrientes concedían a las palabras, ocupándose de minucias que no enriquecían al interesado en atenderlas ni, peor todavía, a la sociedad. Es más, para dicho pensador, ese género de labores no conduciría sino a la perdición intelectual, que es “el abandono de los problemas reales por mor de los problemas verbales”. Según esta posición, había el peligro de limitarnos solamente a disputas semánticas, esas cuestiones asociadas con significados, reformulaciones, giros, silencios y exageraciones, relegando las circunstancias en que alguien se sitúa. Así, nos complicaríamos de manera innecesaria, consumiendo tiempo que puede tener mayor provecho. Empero, es la senda que recorrió un hombre como Ludwig Witt...

El desperdicio de una época

Felizmente, la historia no es algo fatídico, sino una página en blanco en la que con nuestra propia pluma –nuestras decisiones y omisiones– escribiremos el futuro. Eso es bueno pues significa que siempre estamos a tiempo de rectificar. Mario Vargas Llosa En uno de sus ensayos, Bertrand Russell opta por criticar a quienes, como Byron, pretenden ser los más infelices del planeta. Según esa singular aspiración, el mérito radica en tolerar indecibles calamidades, infortunios del peor tipo, tener años profundamente regidos por el destino menos misericordioso. Resulta evidente que dicha posición es tan falsa cuanto ridícula. No se concibe una existencia que sea siempre custodiada por la desventura. Es cierto que, frente a una serie de reveses, el hombre puede sentirse amargado, incluso subyugado por un radical pesimismo. No obstante, hay la posibilidad de resistirse a ese desencanto. Se recomienda evitar las exageraciones, tanto individuales como colectivas, puesto que es...

Condiciones para una sociedad libre

Aquilatando mucho y pasando por encima de las acepciones obvias del término, diría lo siguiente: una sociedad es tanto más libre cuanto más capaz es de autorregularse. Giovanni Sartori Tal como lo sostiene Hannah Arendt, los hombres están condicionados por las cosas que ellos mismos crean. No es lo único que limita nuestra libertad, tan estimada cuanto defendible, pues la naturaleza, con sus reglas inviolables, se constituye en un cautiverio del cual resulta difícil, hasta imposible, fugarse. La gravedad, por ejemplo, nos recuerda que somos criaturas incapaces de volar, excepto cuando recurrimos a los artificios tecnológicos. Con todo, se trata de un caso distinto del que señalé al inicio, donde las fatalidades tienen todavía una causa propia. Interesa, por ende, subrayar que las invenciones humanas implican una merma de nuestra soberanía. Es el precio que trae consigo la satisfacción de diversas necesidades, incluyendo aquéllas relacionadas con el prójimo. Por lo tan...

Consideraciones nietzscheanas

La desconfianza justificada frente a todo moralizar no procede tanto de la desconfianza ante los patrones del bien y del mal, cuanto de la desconfianza ante la capacidad del hombre para el juicio moral, para juzgar acciones bajo el punto de vista de la moral. Hannah Arendt Hace 150 años, en una carta dirigida a Carl von Gersdorff, Friedrich Nietzsche sostuvo que no tenía sino tres recreaciones: Schopenhauer, la música compuesta por Schumann y, además, sus paseos, tan prolongados cuanto gratos. Así, con modestia, se nos presentaba un veinteañero que, hasta entonces, no había escrito sus textos capaces de perturbar al prójimo, desafiándolo, exigiéndole autocrítica, mas igualmente generando tergiversaciones e incontables apasionamientos. Su futuro sería un gran ejemplo de cómo alguien puede ser desdeñado en vida (al menos, mientras ésta fue regida por la cordura), pero, después, casi reverenciado, aunque gracias a más de una exageración. En cualquier caso, frente a su ob...

Política e idea del hombre

En los regímenes totalitarios aparece con claridad que la omnipotencia del hombre corresponde a la inutilidad de los hombres. Por eso, en base a la fe en que todo es posible, se deduce inmediatamente la praxis de hacer superfluos a los hombres, en parte diezmándolos y, en general, liquidando al hombre en cuanto hombre. Hannah Arendt Para Fichte, pensador tan pretencioso cuanto enérgico, la filosofía defendida por alguien depende del tipo de persona que sea. Los gustos de cada uno serían, por ende, importantes al reivindicar doctrinas, caminos que, gracias a la razón, fueron construidos para responder variadas preguntas. Es innegable que nuestros semejantes pueden tener preferencias de diversa laya, tornando muy ardua cualquier coincidencia; sin embargo, aun las actitudes más insólitas ya cuentan con un encauzamiento teórico. En este sentido, podríamos ser present ados como la encarnación de una idea, o su caricaturización menos virtuosa, aunque sería igualmente factibl...

El conmovedor mundo de Chernóbil

Quiérase o no, todo hombre tiende a considerar el dolor como un camino hacia la pureza, como una simple etapa en su evolución, porque hasta ahora nadie ha podido aceptarlo como un estado natural. E. M. Cioran La falta de confianza, esperanza u optimismo en torno al hombre puede ser devastadora. No me refiero a molestias que surgen cuando las idioteces del prójimo superan cualquier previsión. Nadie está libre de aborrecer a quienes perjudican mientras uno busca días mejores; empero, ello no suele implicar el desprecio por todos los demás. Son pocos los momentos en que se aviva esa repulsa, creciendo hasta no dejar sitio para la fraternidad. Al estar en una situación así, perturbados por las terribles decisiones que, como guerras, hambrunas o genocidios, otros tomaron, la decepción es posible. Nos volveríamos entonces partidarios del pesimismo de Cioran, en cuya opinión, bastante radical, los inconvenientes comenzarían con nuestro propio nacimiento. Es difícil halla...

Emilio, las plumas y los cetros

En la era moderna, cuando los argumentos teocráticos perdieron su prestigio, los intelectuales integraron el cuadro de "expertos" científicos e informaron al desventurado público de que los asuntos políticos, exteriores y nacionales, son demasiado complicados como para que el individuo promedio se perturbe pensado en ellos. Murray Rothbard La escritura es un oficio cuya ejecución, cuando resulta genuina, exenta de poses e irrisorio exhibicionismo, demanda soledad. Es posible que, como pasó con Borges y Bioy Casares, se presenten excepciones a esta regla. En esos casos, naturalmente, debe haber una sincronía que dos o más hombres no pueden ofrecer con frecuencia. Está claro que no me refiero a una proclama, porque, como es sabido, esa clase de composiciones admite varias manos en su elaboración. Pienso en los textos que tienen el mérito de reflejar la impronta del autor, las convicciones más irrefrenables, aun aquellos impulsos reprimidos por su pudor. No existe,...

Origen y decadencia del revolucionario

Es propio de los asuntos humanos que los cambios mayores ocurran repentinamente, como por accidente. Dar forma a una mente joven, tratar de introducir ideas nuevas en personas maduras parece algo sin trascendencia, pero será sorprendente ver cómo fructifica. El reino de la verdad llega sin alardes ni ostentación. William Godwin Pensadores como Pitágoras contribuyeron a que la vida contemplativa fuera considerada superior. A él no le bastó con fundar una secta y alimentar esa censurable tradición de ocultar conocimientos al prójimo, salvo si éste es un iniciado; quiso dejar otro legado, uno menos criticable que su esoterismo. Según dicho filósofo, quien fue capaz de amargar en matemáticas a muchos escolares, nada podría superar las bondades que traen consigo los razonamientos, las teorizaciones que no desencadenan ningún cambio en el mundo exterior. Se situaban, pues, por encima de las acciones; no importaba que fuesen comerciales o deportivas, incluso guerreras: el ve...

Huáscar y la traición del MAS

Toda política vive de gregarismo festivo y de celebraciones comunitarias, del recurso a la seducción más que a la deducción, a la mentira y la hipocresía más que al análisis y la reflexión. Michel Onfray En toda época, los hombres que sirven para encarnar lo político no se han resistido demasiado a las tentaciones de la mentira. Basta un mínimo de voluntad para evidenciarlo. No es extraño que un oficio como el del gobernante, local o nacional, se asocie, por norma general, con la falsedad. Al reflexionar sobre problemas en el sistema republicano, Hannah Arendt reconoce la validez de tal conclusión, aunque dejando todavía sitio para quienes se ilusionan con otra realidad. Porque, siendo sensatos, cabe admitir la existencia de salvedades. Con todo, lo cierto es que, impulsados por el anhelo de conquistar el poder, incluso hasta agotar los días mientras se lo hace, muchos individuos desprecian la verdad. La buena noticia es que, sin cálculos infames, hay aún gente con de...

Trascendencia de una breve palabra

Pero hay quien es incapaz de realizar este esfuerzo; hay quien, puesto a bogar en la región de las ideas, es acometido de un intelectual mareo. Ciérrale el paso un tropel de conceptos fundidos los unos con los otros. No halla salida por parte alguna; no ve sino una densa confusión en torno, una niebla muda y opresora. José Ortega y Gasset Criticando el estilo de Hegel, caracterizado por las frases oscuras y los razonamientos que parecen haber sido concebidos para mortificarnos, Karl R. Popper censuró a quienes incurren en un "parloteo sin sentido". Así, con claridad, él se decantaba por cuestionar a las personas que, simulando profundidad, construyen frases en donde la lucidez no aparece. Entre otras cosas, esta clase de cavilaciones, casi nada provechosas, suele demandar la construcción de oraciones dilatadas, abundantes, kilométricas. Porque, además del gusto por la confusión, advertimos en esos autores el anhelo de amontonar palabras hasta causar vértigo....

Sebreli, un demoledor ilustrado

Para esta ilustración tan sólo se requiere libertad y, a decir verdad, la más inofensiva de cuantas pueden llamarse así: el hacer uso público de la propia razón en todos los terrenos. Immanuel Kant Cuando Sartre leyó acerca de Husserl por primera vez, exclamó: “¡Ah, pero si éste ha encontrado ya todas mis ideas!”. Tal era la coincidencia con ese individuo que, gracias a la fenomenología, influiría en numerosos semejantes. Esto no significa que haya habido un mero intento de repetir sus postulados; quien conozca la historia del pensamiento filosófico, así sea sintéticamente, sabe cuánto valor tuvieron ambos mortales. Lo grato, además de llamativo, es que se produjera ese acontecimiento. Porque no es común que, en cualquiera de las lecturas cotidianas, nos topemos con razonamientos similares o idénticos a los nuestros. Podemos disentir luego con el autor; empero, esa suerte de sintonía intelectual funda un aprecio que perdura. En mi caso, una de esas experiencias se dio...