Ir al contenido principal

Entradas

Nostalgia de insurrección

- - - Hay épocas hechas para diezmar los rebaños, confundir las lenguas y dispersar las tribus. Alejo Carpentier - El fragor que sacudió a quienes iniciaron su obra destructora y ramplona en Bolivia, hace menos de cinco años, fue debilitándose hasta ser sólo una raquítica parodia del pasado. Nadie objeta que, durante aquellos días signados por la inclinación al desacato, cualquiera podía figurarse lo futuro como un tiempo mejor, incluso merecedor de sacrificios relacionados con el ocio. Hubo poco sitio para las desesperanzas, pues primaba la confianza en nuestra supremacía. Lógicamente, no me refiero al número de personas que apoyaban el proyecto, sino a la excelencia del ideario defendido. No debe haber ninguna duda respecto a la grandeza de una resistencia que, con algunas excepciones, fue pródiga en gallardía, mas también pudo formular propuestas elogiables. Habiendo conocido que la libertad se sobrepuso siempre a las tiranías, el advenimiento de triunf...

Proclama de una pasión

- Luego se fue sin darme un beso, llevándose el libro robado que me había traído de regalo, que fue lo que más me dolió. Jaime Bayly - Mi biblioteca es el bien principal del patrimonio, asaz modesto, que he forjado hasta hoy. A diario, contemplo cada uno de los títulos que llenan mis repisas, pues siento una satisfacción extraordinaria cuando lo hago. Desde luego, experimento el mismo efecto al mirar las pilas de volúmenes que se posan sobre mesas, escritorios y demás muebles. Existen personas con fervores vinculados a otros campos, sujetos que poseen predilecciones e intereses distintos; empero, me parece inconcebible el desprecio de los libros. Admito que, como los lectores impetuosos constituyen una rareza, algunos puedan tachar estas palabras de afectadas, descomedidas, inverosímiles. En cualquier caso, no pediría la pena capital para castigar a esos individuos, aunque sí tendrían mi apoyo quienes propugnaran una revelación pública de su grosería. Debo bastante a esas obras d...

Para gloria de la intransigencia

- - - No obstante, quien opta por la terquedad que no espere sobrevivir. Philip Roth - Yo pertenezco al grupo de mortales que, guiados por la razón y los sentimientos superiores, consideran loable la intransigencia. Nunca me ha interesado desempeñar el papel de contemporizador, menos aún cuando alguien pretende armonizar posiciones que son extremas. Pienso que es saludable la presencia de individuos tozudos, resueltos a no moverse del lugar donde fueron puestos por una convicción determinada. Naturalmente, si su firmeza es cuestionada por la mayoría de los que componen una sociedad inculta, el mérito será sublime. Con seguridad, la resistencia que se opone a esa clase de dictados colectivos es un buen criterio para medir nuestra lucidez; luchar contra esos veredictos nos acerca a quienes causan transformaciones, posibilitan adelantos, aun estremecen sus épocas. En un tiempo que ha decidido recompensar la prudencia, ennoblecer a quien jamás optó por efectuar ...

Santa Cruz y su apego a la civilización occidental

- En el contexto boliviano no se puede denominar a la tradición europeo-occidental como «oriental» pese a una cierta popularidad del mismo entre la población de los departamentos del Oriente boliviano, porque casi nadie se identificaría con el uso desacostumbrado de este término. H.C.F. Mansilla - A fines del siglo XIX, Mamerto Oyola Cuéllar escribió un ensayo que tenía como base de sus variadas críticas el gusto por Descartes. El trabajo, intitulado La razón universal , fue realzado por quienes se ocuparon de historiar el pensamiento boliviano, estudiar esas excentricidades del intelecto que algunas personas llevaron a cabo. En especial, destaco ese libro porque, pese a los problemas estilísticos que tiene, su autor propugnó ideas sin valerse de prejuicios provincianos o dogmas del peor tipo: con seriedad, cometió la osadía de impugnar a John Locke, David Hume, Immanuel Kant y Auguste Comte, además de atacar al socialismo, lo que será siempre venerable. Décadas después...