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8/10/08

La caída del tiempo

Roberto Barbery Anaya



En el tercer círculo del Infierno, Dante le pregunta a Virgilio si las almas pecadoras seguirán sufriendo después del Juicio Final. El poeta le recuerda que en el camino que recorren las sombras para recuperar la virtud, hay una relación proporcional entre perfección y dolor; que a mayor perfección, mayor dolor...

Dante insinúa en este breve pasaje el meollo de la doctrina cristiana. El sufrimiento es el pasaje a la perfección. La dolorosa conciencia del pecador, edificada sobre la idea de la culpa y el arrepentimiento, representa la idea morbosa de la expiación. Literalmente, supone rasparse las rodillas y golpearse el pecho todos los días y todas las noches, cantando a voz en cuello: “Ten piedad...ten piedad...” Es, precisamente, el símbolo geográfico de la piedad cristiana...

Sin necesidad de apelar a corrientes seculares de la filosofía, encontramos recetas menos crueles en otras religiones para alcanzar la perfección, como en el caso del budismo. El Nirvana supone exactamente lo contrario de la piedad cristiana. Elimina el Karma. Es decir, elimina el dolor. Ya no hay un “yo”, predeterminado por sus antecedentes, rumiando culpa y arrepentimiento. Es la ausencia de pecado... Así, la perfección en este caso, se relaciona con la libertad del que no tiene ayer ni mañana: que está “apagado”, en plena comunión extática consigo mismo, en un sólo instante eterno...

No es ociosa la relación de pensadores como Schopenhauer, Nietzsche, Camus, Borges o Cioran con ciertos aspectos de la filosofía oriental. La perfección singular exige separarse libremente de los valores que esclavizan al rebaño, hasta llegar inclusive a separarse de sí mismo, venciendo el dolor...

Una caída del tiempo.


Nota pictórica. Dédalo e Ícaro es una obra de Frederick Leighton.

3 glosas:

Carlos dijo...

En un pasaje del poema de Borges, fragmentos de un evangelio apócrifo, indica: "Bienaventurados los misericordiosos, por que su dicha esta en el ejercicio de la misericordia y no en la esperanza de un premio".
A mi consideracion este fragmento aporta con su granito al pensamiento individualista en su relacion con la humanidad.
Es muy saludable leerlo Roberto Barbery.
Saludos

Anónimo dijo...

Hace dos noches atrás participé en un ritual con un daimista, de la floresta misma, y un seguidor de la Pachamama, entre algunos otros. Rezamos el rosario y cantamos, o más bien escuchamos cantar en portugués. También en aymara. Cuando terminamos de rezar el rosario, alguien preguntó: ¿Qué es el dolor? Y yo, como buen abogado que soy, al igual que el dueño de este blogg y el autor del artículo, "tuve" que dar mi opinión y dije: No sé que es el dolor. Pero en mi caso le ha devuelto dignidad a mi existencia. Ha pemitido que descargue culpas y arrepentimientos sin alardes y no me las vuelva a montar sobre el lomo cotidianamente. Me va liberando, poco a poco, de prejuicios y de esquemas que me mantuvieron encadenado a una sola forma de entender y mirar la vida. Ha clavado una bandera de humildad en el centro de mi corazón que me evita los porqués y los paraqués de rigor. Me ha permitido bajar la cabeza, callar la boca, mas sonreir con esplendor. Me ha alentado a amar sin escogencias y a disfrutar de la palabra, también ajena. No sé que habría sido de mí sin dolor. Tal vez habría seguido viviendo a impulso y para los demás. Tal vez nunca me habría conocido y amado como me amo. Tuve que estar en sus brazos para apreciar el aire que respiro, la mañana que me saluda y la palabra que me espera". Y es que el dolor, en la Luz, nunca en la Sombra, no sólo es purificador por excelencia. También portador de buenas noticias y de nuevas vibraciones.
Por eso es que valoro muchísimo este texto. No solamente por su importancia, en un momento donde aunque se advierte el resquebrajamiento de la humanidad, la esperanza aún nos guiña el ojo permanentemente, sino porque nace de la pluma de Roberto Barbery Anaya, con la venia de Enrique Fernández García que se caen del tiempo para beneficio de quienes tenemos el gusto de "desconocerlos" en el mejor y más grato sentido de la palabra. ¡Enhorabuena!

La MaJo dijo...

uffffffffffff!
q oportuno
y es eso, la magia de la vida, q cosas como esta lleguen el momento preciso
gracias
y como siempre un placer leerte
MaJo